Te recojo, hablamos, aclaramos las cosas. Reimos, pasamos un buen rato y yo me siento genial. Me dices que
Brokeback Mountain no la volverías a ver, que te agobió, que te dieron ganas de llorar y te reprimiste. Que yo era el moreno y tú el rubio o viceversa, no lo recuerdo. Ahora, después de haber visto la película, me pongo a pensar: me llamaste el lunes, y viste la película el domingo, justo un día antes. Antes de llamarme el lunes, te veo pasar en tu coche mientras yo guardo el mío en el garaje al llegar del trabajo. Creí que no me viste, pero ahora sé que sí me viste. Resumiendo: ves la película el domingo, el lunes me ves en el coche y luego me llamas... y el viernes al verme me cuentas todo aquello, me dices que quieres aclarar nuestra relación de amistad, como temiendo que nos pase como a los protas, como si te diera miedo que un día desapareciera, me fuera lejos o algo así y no vuelvas a saber nada de mi... ¿y ya sea tarde? No paro de darle vueltas a la cabeza y no puedo evitar sentir lástima por ti. Es fuerte decirlo pero es así. Creo que estarías mejor al lado de un hombre en lugar de una mujer. No digo que tenga que ser al lado mío, pues ya sabemos que eso ya es imposible, pero fueron 6 años los que pasamos juntos y mantuvimos muchas conversaciones. Te conozco y sé que te da pánico asumirlo, pero algún día lo tendrás que hacer. Tienes que pasar de lo que vaya a pensar la gente. No eres feliz, lo sé, por mucho que lo intentes disimular. Además, conozco las dos partes de la historia, sé lo que tú piensas sobre tu actual relación y sé lo que piensa ella. ¿Por qué te empeñas en aparentar que todo va genial y que tu vida es perfecta? Solo espero que algún día llames a mi puerta y me digas, M, no puedo más, estoy cansado y si sigo así no solo arruinaré la vida de más de una persona, sino también la mía que es lo que me importa. Ese día, te daré el mayor abrazo que te hayan dado nunca y te haré ver que puedes contar conmigo para seguir adelante. Durante algún tiempo fui muy feliz contigo, y aprendí mucho a tu lado. A lo mejor me equivoco y todo son imaginaciones mías. A lo mejor no. A lo mejor le he dado demasiada importancia a tus comentarios sobre Brokeback Mountain. Eso sí, espero que te haya quedado claro que en mi corazón solo ocupas ya la habitación de la amistad. La del amor está abierta, pero tú no tienes ya ticket de entrada.
