sábado, 15 de octubre de 2005
Es M. N. y vive en un pueblo de Sevilla. Lleva 25 años, 5 meses, 28 días, 14 horas, 8 minutos y 36... 37... 38... segundos aprendiendo de la vida que le ha tocado vivir. (Suena Sonrisas de papel_La sonrisa de Julia). Siempre dice que es una persona simple. Hay gente que al oir esto le ha rectificado y le ha dicho que la palabra sería sencillo, pero él cree que es más simple que sencillo. Últimamente dicen que está cambiando, que no es el que era. Algunos le felicitan porque dicen que le ven mejor que nunca. Otros se asustan un poco, y otros no dicen nada pero con la mirada o la forma de actuar lo dicen todo... sobre estos últimos, prefiere ni hablar. El martes fue al trabajo con unos pantalones "de campo" verde militar (así es como llama a los pantalones con bolsillos a los lados), y hubo comentarios de todo tipo, algunos le decían que tendría que vestir siempre así porque estaba genial, otros le miraban de arriba abajo como preguntándose de qué iba disfrazado, y otros, con cara de ajo, le preguntaron que desde cuándo vestía así... Y a él solo se le pasaba una cosa por la cabeza: "eop?? Soy Marcos!!". ¡Qué más da lo que lleve puesto y cómo lo lleve puesto! ¡Como si me da por ir en calzonas! Está claro que la gente se aburre, pero lo pasó bien. (Dreaming my Dreams_Cranberries). Lo único que le ocurre es que por fin después de este cuarto de siglo de existencia, (En tus pupilas_Shakira) se siente fuerte, sabe quién es y cómo es, y a dónde va. No es que sea otro, no es que esté cambiando, simplemente antes si algo le molestaba se lo tragaba y no hablaba, y ahora no. Antes si le hacían daño se aguantaba (Scandinavia_La habitación roja), se entristecía o se ponía de los nervios y ya está. Ahora, en vez de esperar a que le salga dermatitis o los mismos bultos que a Homer en cierto capítulo de los simpson, dice las cosas, a veces mejor a veces peor, a veces habla más y otras menos, pero lo suelta. Al fin y al cabo es una de las pocas cosas que ha aprendido en los últimos años. Antes no opinaba, solo reía y hacía el payaso, era su cobijo. Antes ni él mismo sabía lo que quería, ¿mucho? ¿poco? ¿negro? ¿blanco?... ahora se da cuenta de que ni mucho ni poco, ni negro ni blanco, ni siquiera voy a decir aquello que ha dicho varias veces del punto de equilibrio, pues es difícil mantenerse en él, pero la cuestión es que ahora se conoce (Llena de luz y de sal_Sergio contreras), y aunque a veces se "desplace" y pierda el punto de equilibrio, él ha encontrado su ying-yang, y se siente bien. El que la gente ve desde hace unos meses no es un Marcos nuevo, es el Marcos de siempre solo que seguro de si mismo, y egoísta, es verdad, pero es lo que lección a lección le han "obligado" a ser. Y a la hora de la verdad, cuando haya que estar, ahí va a estar como siempre, porque el egoismo que lleva no es el tipo de egoismo que le hace olvidarse del resto del mundo, solo le hace vivir su vida sin esperar tanto de la gente. Vive SU VIDA, porque es lo que es, su vida, y como nadie puede ponerse en su lugar, tampoco espera que todo el mundo llegue a entenderle, pero al menos espera que le respeten. (Clavado en un bar_por Fran Dieli).
Algo que no soporta es que le reprochen cosas que luego le hacen a él. Por lo visto, él también lo ha hecho, muchas veces, pero desde luego ha sido sin querer, con la diferencia que él nunca ha exigido nada a nadie, porque no es nadie para hacerlo. (Damient Rice_The blowers daughter)
La decepción es un sentimiento que no soporta. Le hunde. Que alguien le decepcione equivale a que esté varios días bajo de ánimos, y decepcionar él equivale a lo mismo multiplicado por dos o tres. Por este motivo, a veces puede resultar pesado con cierta gente. Pero siempre es porque le importan de verdad. Prefiere ser pesado y mantener una amistad y que no haya malentendidos a dejar pasar el tren y que luego no lo pueda volver a coger (Gitano_Abigail), ya sea el tren del amor, de la amistad o cualquier otro. Cuando ve que no merece la pena tras varios intentos de subirse al vagón, se rinde y deja que el tren se marche. Al fin y al cabo nadie es imprescindible para nadie en esta vida. Desgraciadamente esta es otra de las pocas cosas que ha aprendido en los últimos años. Y en el siglo XXI ya nadie muere por amor, así que estando las cosas como están, para qué obligar a alguien a ser tu amigo si te está demostrando que no quiere serlo.
Vive y deja vivir. Durante mucho tiempo dio bastante la plasta con esta frase. Ahora la rectificaría, y la sustituiría por: vive y deja vivir, pero sobre todo deja vivir. "Porque la gente vive, eso sin duda, pero dejar vivir... para algunos eso es imposible. Qué nos gusta meter el dedo en la llaga, ser maliciosamente sarcásticos, meternos donde no nos llaman etc etc. Menos mal que uno aprende a ir a lo suyo y a no importarle lo que digan o piensen. Mientras más observo al ser humano más quiero al mi perro, o algo así". A veces es verdad, un perro en muchas ocasiones te da mucho más cariño que cualquier persona. Algún día tendrá uno. Los gatos...(Mistral gagnant_Lara Fabian) siempre le han dado bastante respeto, no le gustaban. Pero últimamente ha tenido relación (de amistad, la gatofilia no es lo suyo...) con dos que le han hecho cambiar de opinión. "K", que además de una preciosidad era un punto de gata porque se empeñaba en dormir con él, y luego "P", que algo más travieso le hizo igualmente ver que no son tan ariscos como tenía pensado. ¿Quién sabe? A lo mejor algún día tiene un gato. Esto de los bichos... las arañas le daban pánico. Hasta que en este último viaje, una mañana sentado en "Vivero", Santoña, en el puesto de observación, lo pensó, y se dijo que las pobres arañas no le habían hecho nada, y que sin embargo otras personas a lo largo de la vida le habían hecho daño y no por eso les había retirado el saludo o le producían asco o repulsión. Aquello se le tenía que quitar, así que empezó a fotografiar arañas de la cruz, (U2_I will follow), y parece que algo se le ha quitado. Pobrecillas, con lo misteriosas y admirables que pueden llegar a ser.
Y hablando de este último viaje. Viajar en solitario es algo que desea repetir. Nunca antes había sabido lo que era llorar de felicidad al pasar por un sitio, o que se le erizaran los pelos al contemplar un paisaje.
Siempre he confiado en la amabilidad de los desconocidos, decía Marisa Paredes en una peli de Almodóvar, no recuerdo el título. Marcos no llega a tanto, pero sí que es cierto que últimamente está descubriendo que con desconocidos se puede estar muy agusto, y echar una buena tarde, o incluso dos si te pones. (Left outside alone_Anastacia).
El Bufón_La Sonrisa de Julia
[Aquí estoy otra vez,
vestido de bufón
buscando una mentira
que me haga sonreir,
que se lleve el dolor
y vuelva la poesía aquí.
Aquí estoy otra vez
vestido de payaso
buscando un artificio
que oculte mi fracaso.
Aquí estoy otra vez.
Me vestí de bufón
solo para intentar
disfrazar con mis atuendos
a las lágrimas que se me quedan dentro
Me vestí de bufón
solo para llamar la atención con mi silencio
porque nadie me escuchó gritar por dentro
Por qué quiero llevar la cabeza tan alta
a quién quiero engañar
Si no puedo escuchar
a nadie sin oirme
a nadie sin mirar mi soledad
Y aquí estoy otra vez
Me vestí de bufón
solo para intentar
disfrazar con mis atuendos
a las lágrimas que se me quedan dentro
Me vestí de bufón
solo para llamar la atención con mi silencio
porque nadie me escuchó gritar por dentro
No es que no quiera ver
es que nunca he intentado ver lo que hay al otro lado
no es que no quiera ver
es que nunca he intentado ver lo que hay al otro lado...]
Pero esto pertenece al pasado... no más bufones, no más silencios, no más gritos ahogados, no más sonrisas de papel. Y todo porque TODO ESTÁ ILUMINADO, TODO ES AZUL (o se acerca mucho). Soy feliz y merezco seguir siéndolo. Si alguien no me entiende no me importa, os seguiré queriendo a todos igual. Supongo que pocos comprendereis este email. Se resume a: estoy bien, soy feliz, estoy en la cima de la montaña, el heliocentrismo no es mi teoría aunque a veces lo insinúe, no me olvido de vosotros, pase lo que pase aquí estoy para lo que necesiteis, no importa si son 20, 300 o 1500 kms los que nos separan, lo digo sobre todo por los que estais lejos, que sois la mitad más o menos, o incluso más. Aquí estoy, y a pesar de todo, sigo siendo yo, Marcos, el de siempre, pero sin la capucha, sin el disfraz, sin el telón parriba y el telón pabajo... simplemente Marcos... Marcos, el simple.