Mi vida, mi mundo

miércoles, 11 de mayo de 2005

$>Érase una vez... la vida (1er episodio)

Salgo del trabajo, cojo el coche y voy a tu casa. Al llegar, te doy un toque, y treinta segundos después ya estás en mi coche. Tienes el pelo suelto, lo cual hace que te vea más atractivo que antes. Damos un paseo por la ciudad... en busca de un restaurante al que llegamos por casualidad (tu sentido de la orientación es nefasto nene), pero está cerrado, así que decidimos ir a otro dando otro paseo por la ciudad... de vez en cuando un beso, sin importarnos que haya gente o no, como dos personas normales, sin tapujos, sin miedos. Cenamos. Nos besamos una y otra vez. Estoy muy bien, cada vez me gustas más... pero entonces, ¿por qué estas dudas? El miedo al qué dirán los demás puede conmigo, pero es que en el fondo tú no tienes culpa de ser como eres... El empezar algo serio contigo supondrá salir medio obligado al mundo exterior, y digo medio obligado porque se va a notar. Y ahí está mi duda... ¿¡qué hago?! Por una parte estoy tan bien contigo que creo que me daría igual, pero por otra está la vida que tengo y que no quiero cambiar. Como todo en esta vida, y como ya hemos dicho en varias ocasiones, todo es cuestión de encontrar un punto de equilibrio... pero a veces es difícil, o incluso imposible. Solo espero no hacerte daño y que mientras esto dure, seamos felices, así que nada, a vivir. (Por cierto, vaya bronca en casa por llegar a las tantas... jejeje, pero tendrán que ir acostumbrándose).